ESCATOLOGÍA, Premilenarismo Histórico

El Anticristo en la teología premilenarista

Por Fernando E. Alvarado

¿Qué o quién es el Anticristo? ¿Será una alianza maligna o un individuo siniestro? Algunos dicen que su aparición es algo que todavía está en el futuro. Otros dicen que apareció en los días del imperio Romano. Sin embargo, las profecías bíblicas indican que el Anticristo jugará un rol muy significativo en los eventos finales del planeta tierra. La creencia más común dentro del movimiento evangélico afirma que el Anticristo es un personaje futuro descrito en Apocalipsis. Y esto es cierto en gran medida. La Biblia describe claramente a un gobernante mundial venidero que hará palidecer a todos los demás que le precedieron en comparación. El nombre tradicional que se le da es el Anticristo. Dicho término sólo aparece en las cartas de Juan (1 Juan 2:18, 22; 4:3; 2 Jn 7). Y aunque muchos teólogos y pastores a menudo intentan adivinar quién es el Anticristo y el lugar de su procedencia, la verdad es que la Biblia realmente no dice nada específico respecto a la procedencia del Anticristo.

Muchos eruditos de la Biblia especulan que él vendrá de la confederación de diez naciones y/o un renacimiento del Imperio Romano (Daniel 7:24:25; Apocalipsis 17:7). Otros lo ven como un judío, puesto que tendrá que serlo para afirmar que es el Mesías. Otros más dogmáticos enseñan que el Anticristo procederá de la tribu de Dan o que será un homosexual practicante o parte del movimiento LGBTI. Todo esto es pura especulación, puesto que la Biblia no dice específicamente de dónde vendrá el anticristo o a qué raza pertenecerá, mucho menos nos habla de su orientación sexual. Un día, el anticristo será revelado. 2 Tesalonicenses 2:3-4 nos dice cómo lo reconoceremos:

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”.

EL ANTICRISTO COMO FALSO SALVADOR

La gente del mundo está desesperada por un salvador que los rescate de todos sus problemas autoinfligidos. La amenaza de la guerra, la incertidumbre económica, el terrorismo, las enfermedades y la aparente falta de sentido de la vida están preparando a la humanidad para aceptar lo que será su último gran emperador humano, que la Biblia describe con vívidos detalles. Al forzar en la humanidad armas cada vez más letales, y al mismo tiempo hacer que el mundo sea cada vez más interdependiente económicamente, la tecnología ha llevado a la humanidad a tal grado de angustia que ya estamos maduros para la deificación de cualquier nuevo César que pueda tener éxito en dar al mundo unidad y paz. Algunos pueden tratar de negarlo, pero la historia de la humanidad ha demostrado que las personas se entregarán fácilmente a cualquiera que tenga respuestas a sus problemas, incluso hasta el punto de rendirles culto como su salvador. Primero vinieron los reyes egipcios que trajeron al pueblo orden y prosperidad, y por sus esfuerzos, fueron considerados como hijos de los dioses. Después, Alejandro Magno apareció en la historia, y por sus logros se le concedió el reinado divino de sus seguidores, y finalmente se le rindió culto después de su muerte.

La verdadera adoración al emperador comenzó en 29 a.C. en Éfeso a través de Julio César, y Calígula (37 A.D.) fue el primer emperador en permitir la veneración de un César romano viviente. Los que vinieron después de Calígula (por ejemplo, Domiciano) vieron el valor político de ser deificado y no tuvieron ningún problema en recibir adoración de sus ciudadanos. Y lo interesante de esa adoración es que la gente la dio libremente a los emperadores; un regalo por haberles dado paz y asistencia económica. El hecho extraordinario es que la adoración del emperador no se impuso al Imperio Romano desde arriba, sino que creció desde abajo. Los ejemplos continúan hasta el siglo XX con dictadores como Adolf Hitler, sobre quienes el pueblo alemán compuso himnos que deificaron sus habilidades. Es triste pero cierto: la historia habla del hecho de que las personas seguirán fácilmente e incluso adorarán a un líder que cumple sus promesas de paz y prosperidad.

LA FALSA RELIGIÓN, INSTRUMENTO DEL ANTICRISTO Y SU FALSO SISTEMA DE SALVACIÓN

En cuanto al futuro, ciertas enseñanzas de las diversas religiones como la Nueva Era, el Islam y muchas otras, afirman la venida de un gran líder mundial al cual todos reconocerán como la esperanza para la humanidad en crisis. Los seguidores de la Nueva Era, por ejemplo, proclaman la venida de un gobernante mundial que parece ejemplificar la perfección humana. Este líder carismático será la única esperanza para la humanidad. En el Islam, se espera la venida del Mahdi, el cual es una figura escatológica islámica árabe que, según la religión musulmana, vendrá a la Tierra para dirigirla durante algunos años antes del fin del mundo, librándola del mal y restaurando la verdadera religión. El próximo Anticristo se ajusta a estas dos definiciones. Al principio parecerá ser “otro” Cristo; un salvador a quien el mundo de buena gana da la bienvenida y sigue por la aparente bondad que produce. Poco después, sin embargo, revelará su verdadera naturaleza y mostrará que en realidad es el polo opuesto del verdadero Mesías, Jesucristo.

¿CUÁNDO APARECERÁ EL ANTICRISTO?

La Biblia es bastante clara en cuanto a cuándo aparecerá el Anticristo, lo que hará y cuál será su destino. Con respecto a cuándo se dará a conocer el Anticristo, el apóstol Pablo escribe que el período de tribulación venidera del que se habla en la Biblia (véase Daniel 9, Mateo 24, Apocalipsis 4 a 18) no se producirá hasta que se revele el Anticristo: “No se dejen engañar de ninguna manera, porque primero tiene que llegar la rebelión contra Dios y manifestarse el hombre de maldad, el destructor por naturaleza. Este se opone y se levanta contra todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de adoración, hasta el punto de adueñarse del templo de Dios y pretender ser Dios”(2 Tesalonicenses 2: 3-4).

Hablando sobre la cruzada del Anticristo, el apóstol Juan escribe acerca de una visión que se le da en Apocalipsis que lo describe: ” Vi cuando el Cordero rompió el primero de los siete sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes, que gritaba con voz de trueno: «¡Ven!» 2 Miré, ¡y apareció un caballo blanco! El jinete llevaba un arco; se le dio una corona, y salió como vencedor, para seguir venciendo.” (Apocalipsis 6: 1-2). Debe notarse que el caballo blanco significa un gobernante conquistador y el arco sin flechas comunica la idea de que al principio el Anticristo ganará sus campañas principalmente por la paz en lugar de la guerra.

Rastreando la construcción del reino terrenal del Anticristo a través de la Escritura (véase Daniel 7: 8-11, 7: 19-26, 9: 24-27, 11: 36-39, 11: 40-45; Apocalipsis 13: 1-8, 17: 1-13) esta revela que tomará posesión de una confederación de diez naciones que representará un imperio romano revivido. Siete de las naciones voluntariamente se entregarán a él, mientras que tres serán sometidas. El Anticristo también firmará un falso tratado de paz con la nación de Israel (ver Daniel 9: 24-27) y parecerá traer la paz al Medio Oriente. Esta y otras acciones hacen que el mundo se maraville de su destreza: “¿Quién como la bestia? ¿Quién puede combatirla?” (Apocalipsis 13: 4).

Sin embargo, la falsa paz del Anticristo pronto se evapora cuando, en medio de su reinado, ingresa en un templo reconstruido en Jerusalén y se declara Dios, mostrándose como alguien que “se opone y se levanta contra todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de adoración, hasta el punto de adueñarse del templo de Dios y pretender ser Dios.”(2 Tesalonicenses 2: 4, y también Mateo 24:15). El Anticristo exigirá adoración a toda la humanidad y ejecutará a cualquiera que no se incline y lo adore (véase Apocalipsis 13:15). Es en este punto que el verdadero Creador responde al desafío y comienza a diezmar al Anticristo, su reino y todos los que lo siguen. Este será el período referido por Cristo como la Gran Tribulación (ver Mateo 24:21).

La Gran Tribulación culmina en la batalla de Armagedón cuando Cristo regresa, pone fin al reinado del Anticristo y lo envía a la destrucción eterna: “Pero la bestia [el Anticristo] fue capturada junto con el falso profeta. Este es el que hacía señales milagrosas en presencia de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y adoraban su imagen. Los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego y azufre”(Apocalipsis 19:20). El destino del Anticristo es fijo y seguro, así como lo es el de cada persona que elige seguir a un Mesías falso en lugar del único y verdadero. Debido a que cada nuevo día acerca a la humanidad al momento en que el Anticristo será desatado en la tierra, es fundamental que aquellos que aún no han puesto su fe en Jesucristo lo hagan y escapen al tiempo del gobierno del Anticristo: “¡hoy es el día de salvación!” (2 Corintios 6: 2).

LA DOCTRINA DEL ANTICRISTO YA ESTÁ PRESENTE

En español, el prefijo “anti” significa contrario, pero en griego tiene la idea de “en lugar de”. Por lo tanto, el término anticristo no solo se refiere a ese personaje diabólico al final de los tiempos. Un Anticristo es todo aquel que sustituye la enseñanza del verdadero Cristo por la enseñanza de un cristo falso. En este sentido, han habido muchos “anticristos” a lo largo de la historia de la iglesia. De hecho, en su primera carta, Juan quiere contrarrestar varias herejías sobre Jesús que ya en su época proliferaban:

(1) La enseñanza de que Jesús no es el Mesías (v. 2:22),

(2) La negación de la relación entre el Padre y el Hijo, negando también que el Hijo es la única forma de conocer al Padre (vv. 2:22-23)

(3) La falsa doctrina de que Jesús no ha venido en carne (v. 4:3)

Así que la descripción bíblica sobre el anticristo enseña que, más que una persona, el anticristo es un espíritu de herejía (4:3), un espíritu de apostasía que surge desde adentro de la Iglesia para engañar y apartar de la fe a muchos. Un espíritu que ha estado presente a lo largo de la historia de la iglesia y que continuará como tal, cada vez con más fuerza, hasta la plena manifestación del Hombre de Pecado, el Hijo de Perdición. Muchos de estos “anticristos preparatorios” han surgido en el seno mismo de la cristiandad. Por eso Juan advierte:

Hijitos, es la última hora, y así como oyeron que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos. Por eso sabemos que es la última hora. Ellos salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros” (1 Juan 2:18-19)

Esto nos enseña también que los anticristos no son algo nuevo. Juan los describe como muestra de que estamos en los últimos días (v. 18). Esto significa que, desde los días de la iglesia del primer siglo hasta hoy, casi 2,000 años después, hemos estado en los últimos días (cp. Hch. 2:17; Heb. 1:2) caracterizados por la presencia de anticristos. Según Juan, es un error pensar en el anticristo solo como una figura futura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s