Evangelicalismo, Fundamentalismo, Reflexión Teológica, Teología Liberal

Atrapados entre el fundamentalismo y la teología liberal

La clave para un cristianismo equilibrado es "saquear los tesoros" del fundamentalismo y de la teología liberal. El fundamentalismo nos afirma en la fe histórica de la iglesia, en un amor genuino por la Palabra de Dios, nos cuida de los excesos del liberalismo. La teología liberal, por otro lado, nos invita a tener una visión más realista, pura y útil del cristianismo frente al fundamentalismo cristiano que avanza en varios países, principalmente de África y América Latina.

Neopentecostalismo, Neumatología, Pentecostalismo, Pentecostalismo Clásico, Pentecostalismo Unicitario

El Espíritu Santo, el Dios personal que vive en y con nosotros

En el Nuevo Testamento, se describe al Espíritu Santo como la tercera persona divina, vinculada con el Padre y el Hijo aunque diferente de ellos, así como el Padre y el Hijo son distintos el uno del otro. Él es “el Paracleto” (Juan 14:16, 25; 15:26; 16:7) —una palabra rica en significado para la que no existe una traducción adecuada, ya que puede significar alternativamente Consolador (en el sentido de Fortalecedor), Consejero, Ayudador, Sustentador, Consultor, Abogado, Aliado, Amigo Veterano —y solo una persona podría cumplir esos papeles. Para ser más precisos, Él es “otro” Paracleto (14:16), segundo en la línea (podríamos decir) del Señor Jesús, continuador del ministerio de este; y solo una persona, una como Jesús, podría hacerlo.