Herejías, Neopentecostalismo, Pentecostalismo

Herejías | La Confesión Positiva

La confesión positiva es la práctica de decir en voz alta lo que uno desea que pase con la esperanza de que Dios lo haga realidad. Esta enseñanza es popular en muchos círculos pentecostales y carismáticos, los cuales afirman que las palabras tienen poder espiritual y que, si decimos en voz alta las palabras correctas con la fe correcta, podemos obtener riquezas y salud, atar a Satanás, y lograr cualquier cosa que queramos. Confesar positivamente es decir palabras que creemos o queremos creer, haciéndolas realidad. Esto se opone a la confesión negativa, que consiste en reconocer dificultades, pobreza y enfermedad y, por lo tanto, (supuestamente) aceptarlas y rechazar la comodidad, riqueza y salud que Dios ha planeado para nosotros. Esto se debe a que los seguidores de esta doctrina dividen la confesión en aspectos negativos y positivos.  Los negativos son el reconocimiento de pecado, enfermedad, pobreza, u otras situaciones no deseadas.  La confesión positiva es reconocer o poseer las situaciones deseadas. La conclusión es que lo desagradable se puede evitar al abstenerse de las confesiones negativas. Lo agradable se puede disfrutar al hacer confesiones positivas. Según esta perspectiva, el creyente que evite el reconocimiento de lo negativo y siga afirmando lo positivo estará asegurándose circunstancias agradables. Podrá dominar la pobreza y la enfermedad. Se enfermará solamente si confiesa que está enfermo. Esta perspectiva arguye que Dios quiere que los creyentes se pongan la mejor ropa, manejen los mejores coches, y tengan lo mejor de todo. Los creyentes no tienen que sufrir problemas financieros. Lo único que necesitan hacer es decirle a Satanás que quite las manos de su dinero. Con sólo decirlo, el creyente puede tener resuelta cualquier cosa que desee, ya sea una necesidad espiritual, física, o financiera. Se enseña que la fe obliga la acción de Dios.