Devocional, REFLEXIÓN BÍBLICA, Vida Espiritual

Glorifica a Dios con tu trabajo

El mundo reconoce algunas vocaciones, carreras, oficios y profesiones más que otras. Pero tal cosa no existe en realidad. Lo que varía es el círculo de impacto de nuestro trabajo, mas no su importancia, porque en el plan de Dios y en su propósito eterno, Él ha designado a cada persona su lugar, rol, y propósito en la creación de este lado de la eternidad (2 Timoteo 2:20). Nuestro trabajo es de importancia eterna cuando es hecho para la gloria de Dios, así seas médico, maestro, abogado, agricultor o cocinero. Cualquiera sea tu oficio, carrera o profesión, cúmplela con excelencia y glorifica a Dios a través de ella desarrollándola "con integridad de corazón, como [para] Cristo." (Efesios 6:5' NVI). Si eres empleado, haz tu trabajo fielmente, con excelencia, no "solo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios. Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho." (Efesios 6:6-8, NVI).