ESCATOLOGÍA, Postribulacionismo, Premilenarismo Histórico

Postribulacionismo | Refutando argumentos

Por Fernando E. Alvarado

“Justo parece el primero que aboga por su causa; Pero viene su adversario, y le descubre.”

Proverbios 18:17, RVR1960

INTRODUCCIÓN

En su intento por defender su postura sobre la inminencia de un supuesto rapto pretribulacional, muchos creyentes modernos hacen uso incorrecto de las reglas de interpretación bíblica o simplemente las pasan por alto. Pero que un argumento suene bíblico no significa que en realidad lo sea. De hecho, un análisis más cuidadoso de los argumentos pretribulacionistas pone en evidencia el error de su razonamiento. A continuación, abordaremos algunos de esos argumentos.

SI LA VENIDA DE JESÚS SERÁ COMO “LADRÓN EN LA NOCHE” ¿ACASO NO IMPLICA ESTO INMINENCIA?

RESPUESTA:

En defensa de su teoría de un rapto secreto antes de la Tribulación, los pretribulacionistas argumentan que la expresión como “ladrón en la noche” para referirse a la segunda venida de Cristo implica inminencia, es decir, que Él podría venir hoy, mañana o en cualquier momento sin necesidad de señales previas. Sin embargo, parecen ignorar que Él viene como un ladrón solo para aquellos que no están mirando:

“Porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», vendrá de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto. De ninguna manera podrán escapar. USTEDES, EN CAMBIO, HERMANOS, NO ESTÁN EN LA OSCURIDAD PARA QUE ESE DÍA LOS SORPRENDA COMO UN LADRÓN.” (1 Tesalonicenses 5: 2-4, NVI)

También parecen ignorar que Apocalipsis 16:15, otra alusión a Cristo viniendo como “ladrón en la noche”, es claramente postribulacional, ya que se da en el contexto de las siete copas de la ira de Dios y, por lo tanto, la Tribulación ya ha empezado:

“«¡Cuidado! ¡Vengo como un ladrón! Dichoso el que se mantenga despierto, con su ropa a la mano, no sea que ande desnudo y sufra vergüenza por su desnudez».” (Apocalipsis 16:15, NVI)

Esta es una referencia obvia a su venida postribulacional “como ladrón”. De lo contrario, parece una advertencia extrañamente extraviada. Esta advertencia ocurre justo antes de que se derrame la séptima y última copa de la ira de Dios (en el versículo 17). En otras palabras, después de los siete sellos, después de las siete trompetas y cerca del final de las copas de la ira.

EL POSTRIBULACIONISMO IMPLICA CONOCER EL TIEMPO DEL RETORNO DE CRISTO. ¿ACASO NO ENSEÑAN LAS ESCRITURAS QUE NO PODEMOS SABER EL TIEMPO DE SU VENIDA? ¿ACASO NO SABRÍAMOS LA HORA DE SU VENIDA SI ESTA FUERA POSTRIBULACIONAL?

RESPUESTA:

¡En ninguna manera! Dios nos da señales para que podamos saber en general, pero no específicamente el día de su venida. Mateo 24:36,42,43 indica esta incertidumbre con respecto a una incuestionable venida postribulacional de nuestro Señor. Basta con leer el contexto, ya que luego de afirmar que él retornaría “inmediatamente después de la tribulación de aquellos días” (Mateo 24:29) él mismo procede a decir que nadie sabe el día y la hora en que eso ocurrirá:

“Pero, en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre… Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada.” (Mateo 24:36, 42, 43)         

De esta manera, el argumento pretribulacional se destruye a sí mismo, ya que, si Cristo nos advierte primero que retornará al final de Tribulación, entonces es obvio que Mateo 24:36, 42-43 jamás pretendió contradecir lo anteriormente dicho unos versículos atrás. Nosotros, los creyentes postribulacionistas, no sabemos el día ni la hora en que nuestro Señor vendrá, sin embargo, sabemos que hay cosas que han de ocurrir antes que eso acontezca (y lo sabemos porque el mismo Señor nos lo reveló) y gracias a ello podemos leer las señales de los tiempos. No vivimos con el miedo constante a quedarnos en ningún supuesto e inminente rapto secreto.

DIOS NO PERMITIRÁ QUE LOS CREYENTES SUFRAN, NI QUE SU PUEBLO PASE POR EL HORROR DE LA GRAN TRIBULACIÓN. PRIMERA TESALONICENSES 5: 9 DICE: ” Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

RESPUESTA:

Los pretribulacionistas argumentan que es imposible que la iglesia pase por la Gran Tribulación ya que la iglesia no ha sido puesta para ira, sino para salvación. A menudo se escudan en 1 Tesalonicenses 5:9, el cual dice:

“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

Sin embargo, ignoran que sufrir persecución no significa “estar puesto para ira”, pues una cosa es la ira de Dios (de la cual todo creyente ha sido librado) y otra muy diferente es la ira de Satanás, la cual inevitablemente somos llamados a enfrentar a menudo:

“Por lo cual regocijaos, cielos y los que moráis en ellos. ¡AY DE LA TIERRA Y DEL MAR!, PORQUE EL DIABLO HA DESCENDIDO A VOSOTROS CON GRAN FUROR, SABIENDO QUE TIENE POCO TIEMPO. Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila a fin de que volara de la presencia[b] de la serpiente al desierto, a su lugar, donde fue sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para hacer que fuera arrastrada por la corriente. Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca. ENTONCES EL DRAGÓN SE ENFURECIÓ CONTRA LA MUJER, Y SALIÓ PARA HACER GUERRA CONTRA EL RESTO DE LA DESCENDENCIA DE ELLA, LOS QUE GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS Y TIENEN EL TESTIMONIO DE JESÚS.” (Apocalipsis 12:12-17, LBLA)

Como bien lo dijera Pablo:

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.” (Hechos 14:22, RVR1960)

El patrón de Dios en las Escrituras es permitir que sus santos sufran bajo la ira de Satanás (tal como ocurrirá durante la Gran Tribulación), pero que sean preservados sobrenaturalmente de la ira de Dios (tal como ocurrirá en el Día del Señor). Este patrón puede observarse en el caso de Israel durante las plagas de Egipto:

“Por eso los egipcios los hacían trabajar sin compasión. Les amargaban la vida forzándolos a hacer mezcla, a fabricar ladrillos y a hacer todo el trabajo del campo. Además, eran crueles en todas sus exigencias.” (Éxodo 1:13-14, NTV)
“Pero la sangre sobre los marcos de las puertas servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo. Esa plaga de muerte no los tocará a ustedes cuando yo hiera la tierra de Egipto.” (Éxodo 12:13, NTV)

Israel no se libró de la ira del faraón. Pero cuando llegó el momento de que Dios derramara Su ira sobre Faraón, ¡Su pueblo se salvó sobrenaturalmente! Lo mismo ocurrirá con la iglesia durante la Gran Tribulación y el derramamiento de la ira de Dios sobre los inicuos. Este patrón se repite de nuevo en el caso de Noé y el diluvio:

“Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. En esos días, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco y llegó el diluvio y los destruyó a todos.” (Lucas 17:26-27, NTV)

Noé tuvo que soportar la ira del mundo impío en el que vivía. Pero cuando llegó el momento de que Dios derramara su ira, Noé y los suyos fueron preservados sobrenaturalmente. Y así será también con la iglesia a pesar de que tenga que pasar por la Gran Tribulación. El mismo patrón se repite una vez más en los días de Lot durante la destrucción de Sodoma:

“El mundo será como en los días de Lot, cuando las personas se ocupaban de sus quehaceres diarios —comían y bebían, compraban y vendían, cultivaban y edificaban— hasta la mañana en que Lot salió de Sodoma. Entonces llovió del cielo fuego y azufre ardiente, y destruyó a todos.” (Lucas 17: 28-29, NTV)
“Tiempo después, Dios condenó las ciudades de Sodoma y Gomorra, y las redujo a montones de cenizas. Las puso como ejemplo de lo que le sucederá a la gente que vive sin Dios. Sin embargo, Dios también rescató a Lot y lo sacó de Sodoma, porque Lot era un hombre recto que estaba harto de la vergonzosa inmoralidad de la gente perversa que lo rodeaba. Así es, Lot era un hombre recto atormentado en su alma por la perversión que veía y oía a diario. COMO VEN, EL SEÑOR SABE RESCATAR DE LAS PRUEBAS A TODOS LOS QUE VIVEN EN OBEDIENCIA A DIOS, AL MISMO TIEMPO QUE MANTIENE CASTIGADOS A LOS PERVERSOS hasta el día del juicio final.” (2 Pedro 2: 6-9, NTV)

Lot sufrió a manos de personas malvadas, pero se salvó sobrenaturalmente de la ira de Dios. Así será también con nosotros. Nuestros hermanos pretribulacionistas deben aprender a distinguir entre la ira de Dios y la ira de Satanás. Dios ciertamente no derramará Su ira sobre nosotros. Pero siempre ha permitido que su pueblo se purifique a través de la tribulación generada por la ira de Satanás. (Israel en Egipto; creyentes modernos hoy bajo gobernantes impíos; los que se convertirán en creyentes durante la Gran Tribulación; etc.)

Incluso los pretribulacionistas creen que habrá muchos que serán salvados durante la tribulación. ¿Creen que Dios derramará su ira sobre ellos? No lo creo. Y, sin embargo, ellos experimentarán en carne propia la Gran Tribulación, lo cual no significa que pasar por la Gran tribulación no equivale a sufrir la ira de Dios.

LA IGLESIA NO PASARÁ POR LA GRAN TRIBULACIÓN, YA QUE LA PALABRA “IGLESIA” NO APARECE EN PASAJES TRIBULACIONALES CON UN ENTORNO TERRENAL

RESPUESTA:

¿En serio consideran válido dicho argumento? Este argumento, basado en el silencio, es demasiado débil. ¿Por qué? Porque si bien es cierto la iglesia no es mencionada en un entorno terrenal ¡Tampoco aparece en pasajes con un entorno celestial en todo el libro de Apocalipsis! Es más, tampoco aparece en Marcos, Lucas, Juan, 2 Timoteo, Tito, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, Judas o Romanos 1-15. Honestamente, nuestros hermanos pretribulacionistas necesitan mejores argumentos que este.

LA ORDEN DE “VELAR”, “ESTAR PREPARADOS” IMPLICA UNA LLEGADA REPENTINA, INMINENTE Y PRETRIBULACIONAL

RESPUESTA:

La advertencia más fuerte para velar y estar preparados se encuentra en Mateo 24:32-25:30, que claramente se refiere a una venida postribulacional, sin indicio de un rapto pretribulacional:

“Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados… Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas… De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, CUANDO VEÁIS TODAS ESTAS COSAS [los eventos de la Gran Tribulación descritos a lo largo de todo el capítulo 24], conoced que está cerca, a las puertas.” (Mateo 24: 21-22, 29, 32-33)

La frase “Todas estas cosas” se refiere a los eventos de la Gran Tribulación descritos en la primera parte de Mateo 24. Esta “venida” de la que está hablando es, por lo tanto, postribulacional. Así como el brote de las hojas de una higuera nos anuncian la llegada del verano, así también ¡La señal de que la Segunda Venida está a las puertas es la Gran Tribulación descrita en Mateo 24! Ese es el sentido natural del texto. Cuando nos veamos en medio de ella sabremos sin duda que el regreso de nuestro Señor está a las puertas.

“De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre… Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.” (Mateo 24: 34-36, 42-44)

Una vez más, el contexto de estos versículos deja en claro que se refieren a su venida después de la tribulación. Él ha descrito la tribulación en gran detalle en la primera parte del capítulo 24. Luego, en el versículo 29, dice: “Inmediatamente después de la tribulación…” y procede a describir los eventos que ocurrirán después de la tribulación, entre ellos, su Segunda Venida.

LA PALABRA “ESCAPAR” EN LUCAS 21:36 IMPLICA UN RAPTO PRETRIBULACIONAL

RESPUESTA:

Lucas 21:36 nos dice:

“Estén siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que está por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre.”

¿Implica esto un rapto pretribulacional de los fieles? En ninguna manera. Si así fuese, implica nada más un rapto parcial (es decir, solo aquellos que se mantengan “vigilantes y oren” serán raptados, convirtiendo la salvación en un asunto de obras y no de gracia). En realidad, esto podría ser una referencia a la huida de Jerusalén del Anticristo (ver v. 21 y Apocalipsis 12: 14-16). También podría implicar que quienes estén preparados pueden evitar ser capturados y perseguidos por el Anticristo:

“Entonces los que estén en Judea huyan a las montañas, los que estén en la ciudad salgan de ella, y los que estén en el campo no entren en la ciudad.” (Lucas 21:21)

Debemos recordar que, en tiempos de persecución y martirio, no todos los creyentes son atrapados, perseguidos y asesinados. Apocalipsis nos aclara aún más este punto:

“Pero a la mujer se le dieron las dos alas de la gran águila, para que volara al desierto, al lugar donde sería sustentada durante un tiempo y tiempos y medio tiempo, lejos de la vista de la serpiente. La serpiente, persiguiendo a la mujer, arrojó por sus fauces agua como un río, para que la corriente la arrastrara. Pero la tierra ayudó a la mujer: abrió la boca y se tragó el río que el dragón había arrojado por sus fauces.” (Apocalipsis 12: 14-16)

Nótese que la mujer escapa, a pesar de que no es raptada fuera del mundo. En Apocalipsis también leemos:

“Se les ordenó que no dañaran la hierba de la tierra, ni ninguna planta ni ningún árbol, sino solo a las personas que no llevaran en la frente el sello de Dios.” (Apocalipsis 9: 4)

Nótese que aquellos con el sello de Dios en sus frentes escapan, a pesar de que todavía están en el mundo durante el tiempo de la ira de Dios.  ¿Y quiénes son aquellos que han sido sellados? Pablo nos da la respuesta:

“En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa,” (Efesios 1:13, LBLA)

Los sellados (la iglesia) pasarán por la Gran Tribulación, pero muchos de ellos escaparán de la muerte, huyendo del Anticristo y buscando refugio.

LA FRASE “TE GUARDARÉ DE LA HORA DE LA PRUEBA QUE HA DE VENIR SOBRE EL MUNDO ENTERO” EN APOCALIPSIS 3:10 IMPLICA UN RAPTO PRETRIBULACIONAL

RESPUESTA:

Apocalipsis 3:10 nos dice:

“Porque has guardado la palabra de mi perseverancia, yo también te guardaré de la hora de la prueba, esa hora que está por venir sobre todo el mundo para poner a prueba a los que habitan sobre la tierra.” (LBLA)

La NVI traduce dicho versículo de la siguiente manera:

“Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en la tierra.” (NVI)

La preposición “de” (griego: ek) implica dirección (“fuera desde adentro”). Dicha preposición no es un sinónimo de “lejos de” o “en algún otro lugar.” Esto implica que la iglesia está dentro de la hora de la prueba, pero resguardada del peligro. En el cielo no habría peligro alguno El griego para “guardar” es “tehreo” que implica “mantenerse alejado de un peligro presente”.

El único otro versículo del Nuevo Testamento que usa ambas palabras es Juan 17:15, donde está muy claro que ninguna especie de rapto está implícita; de hecho, más bien parece eliminar cualquier posibilidad de un rapto:

“No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.” (LBLA)

Se expresan ideas similares cuando Jesús usó las palabras, “Padre, sálvame de esta hora” en Juan 12:27.

“Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.” (LBLA)

Jesús no quiso decir, “¡Padre, ráptame fuera del mundo!” Si ese fuera el significado de tal expresión, el Israel incrédulo también sería raptado antes de la Tribulación, pues la Escritura dice:

“¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.” (Jeremías 30: 7, LBLA)

Y, sin embargo, ningún creyente pretribulacionista cree que la nación judía será raptada junto con la iglesia antes de la Gran Tribulación, de modo que lo que el escritor sagrado tenía en mente en Apocalipsis 3:10 no era un rapto para escapar de la ira, sino más bien protección en medio de la prueba. Dios preservará a su pueblo en medio de los problemas y lo llevará a través de él. Además, la “hora de la prueba” podría ser una referencia al derramamiento de la ira de Dios al final de la tribulación de la cual, obviamente, todos los creyentes serán librados.

LOS EJÉRCITOS VESTIDOS DE LINO BLANCO QUE VIENEN CON CRISTO (APOCALIPSIS 19:11) SON LOS CREYENTES, ES DECIR, LA IGLESIA.  ESTO IMPLICA UN RAPTO PREVIO

RESPUESTA:

Apocalipsis 19:11 nos dice:

“Luego vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Su jinete se llama Fiel y Verdadero. Con justicia dicta sentencia y hace la guerra. Sus ojos resplandecen como llamas de fuego, y muchas diademas ciñen su cabeza. Lleva escrito un nombre que nadie conoce sino solo él. Está vestido de un manto teñido en sangre, y su nombre es «el Verbo de Dios». Le siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos de lino fino, blanco y limpio.” (Apocalipsis 19: 11-14, CST)

Los pretribulacionistas afirman que las huestes celestiales que acompañan al Señor en su Segunda Venida son los creyentes; sin embargo, eso no es lo que dice la Biblia. El Nuevo Testamente afirma claramente que Jesús regresará del cielo con sus santos ángeles, no con la Iglesia. Mateo 25:31 afirma:

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria.”

Marcos 8:38 también nos dice:

“Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.”

Lucas 9:26 también señala:

“Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.”

La iglesia pasará por la Gran Tribulación y saldrá a recibir al Señor cuando Él venga en las nubes con sus ángeles. De hecho, los ángeles que vienen con Él son enviados para reunir a los escogidos que le esperan en la tierra:

“INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN DE AQUELLOS DÍAS, se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos. La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran trompeta MANDARÁ A SUS ÁNGELES, Y REUNIRÁN DE LOS CUATRO VIENTOS A LOS ELEGIDOS, DE UN EXTREMO AL OTRO DEL CIELO.” (Mateo 24:29-31, CST)

Jesús será glorificado en sus santos, es decir, en sus santos seguidores humanos que son creyentes, los cuales le esperarán aquí en la tierra y serán glorificados juntamente con él en su venida. A este respecto 2 Tesalonicenses 1:10 nos dice:

“Cuando venga en aquel día para ser glorificado en SUS SANTOS y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).”

Y 1 Juan 3:2 también afirma:

“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, SEREMOS SEMEJANTES a él, porque le veremos tal como él es.”

Estos Santos humanos transformados y hechos semejantes a Cristo no bajan del cielo, sino que le darán el encuentro en el aire cuando él descienda del cielo con sus santos ángeles.

EL QUE POR AHORA DETIENE AL ANTICRISTO EN 2 TESALONICENSES 2: 6 DEBE SER EL ESPÍRITU SANTO. SU REMOCIÓN DEBE SIGNIFICAR EL RAPTO DE LA IGLESIA, YA QUE ÉL HABITA EN CRISTIANOS

RESPUESTA:

2 Tesalonicenses 2:3-6 nos dice:

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y AHORA VOSOTROS SABÉIS LO QUE LO DETIENE, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que HAY QUIEN AL PRESENTE LO DETIENE, HASTA QUE ÉL A SU VEZ SEA QUITADO DE EN MEDIO.”

Con base en dichas palabras, los pretribulacionistas han sacado una deducción que el texto no permite: Ellos creen que el Espíritu Santo que mora en la iglesia es quien detiene al anticristo y que, al partir en el “rapto” junto con los fieles, será quitado de en medio y el Anticristo aparecerá. Sn embargo, hay dos posibles respuestas a este argumento:

(1) No es del todo obvio por el contexto que el que detiene al Anticristo sea en realidad el Espíritu Santo. La iglesia primitiva y los líderes de la Reforma entendieron que el freno es el poder civil que Dios ha ordenado para restringir las fuerzas del mal en la sociedad por el estado de derecho (Romanos 13:1-4). Una crisis mundial podría provocar el colapso de las naciones y sus sistemas de Gobierno, lo cual eventualmente prepararía el terreno para la implantación de un Gobierno tiránico a escala mundial dirigido por el anticristo.

(2) “Ser quitado de en medio” se traduce mejor como “fuera del camino”. El Espíritu Santo estará trabajando durante la tribulación (Marcos 13:11; Mateo 24:14; Apocalipsis 7: 9-14). Él puede trabajar independientemente de la iglesia. Por lo tanto, uno puede concebir que el Espíritu Santo frene al Anticristo hasta que sea el momento adecuado, y luego sea “quitado del camino” para permitir que Satanás posea al hombre de pecado. Si ese es el sentido del versículo, ¡no necesariamente implica que la iglesia ha sido removida de la tierra! A aquellos que sufrirán persecución o serán encarcelados durante la Gran Tribulación se les dice:

“Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.” (Marcos 13:11)

Esta es una referencia clara a la obra del Espíritu Santo en un entorno tribulacional. Pero ¿Acaso no se había ido con la iglesia? Obviamente no. Mateo 24:14 nos dice que algo sorprendente ocurrirá durante la Gran Tribulación:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)

Los frutos de tal predicación serán enormes:

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén. Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Apocalipsis 7: 9-14)

Las Escrituras nos dicen que el Espíritu Santo es quien convence al mundo “de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8), así como quien guía a los hombres “a toda verdad” (Juan 16:13). La conversión es imposible sin la obra del Espíritu Santo, por eso es justo preguntarles a nuestros hermanos pretribulacionistas: Si la iglesia se fue en el rapto ¿A quién más s ele encarga la Gran Comisión? Y si el Espíritu Santo se ha ido con ella ¿Quién convence a los hombres de pecado y los guía hacia toda verdad?

LAS ESCRITURAS USAN DOS PALABRAS PARA LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO: “PARUSÍA”, QUE OCURRE ANTES DE LA TRIBULACIÓN, Y “APOCALUPSIS” (“REVELACIÓN”) QUE OCURRE DESPUÉS DE LA TRIBULACIÓN

RESPUESTA:

Esa afirmación no es cierta. La palabra “parusía” se usa en varios pasajes claramente postribulacionales (por ejemplo, Mateo 24:3, 27, 37, 39; 2 Tesalonicenses 2:8). La palabra “apocalupsis” se usa en varios pasajes para referirse a nuestra esperanza en esta era (es decir, no solo la esperanza de los santos de la tribulación (1 Corintios 1:7; 1 Pedro 1:7, 13; 4:13)

“Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida [parusía], y del fin del siglo? (Mateo 24:3)
“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida [parusía] del Hijo del Hombre… Mas como en los días de Noé, así será la venida [parusía] del Hijo del Hombre… y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida [parusía] del Hijo del Hombre.” (Mateo 24:27, 37, 39)

Incluso los pretribulacionistas reconocen que Jesús se está refiriendo a su “venida” después de la tribulación aquí. En Mateo 24:29, Jesús dice claramente “Inmediatamente después de la tribulación” y comienza a describir los eventos que llevarán a Su venida postribulacional. En su segunda epístola a los tesalonicenses Pablo añade:

“Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida [parusía].”  (2 Tesalonicenses 2:8)

Esta venida es claramente postribulacional, ya que es en ella que se destruye al Anticristo y, sin embargo, se usa la palabra “parusía” y no “apocalupsis” (como esperarían los pretribulacionistas) para describirla. Esto demuestra que tanto “parusía” como “apocalupsis” son usadas para describir una segunda venida postribulacional de Cristo.

“Ahora tienen todos los dones espirituales que necesitan mientras esperan con anhelo el regreso de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Corintios 1:7, NTV)
“Tales dificultades serán una gran prueba de su fe, y se pueden comparar con el fuego que prueba la pureza del oro. Pero su fe es más valiosa que el oro, porque el oro no dura para siempre. En cambio, la fe que sale aprobada de la prueba dará alabanza, gloria y honor a Jesucristo cuando él regrese [apocalupsis]… Por eso, preparen su mente para servir. Con pleno dominio propio pongan toda su esperanza en el generoso amor que será de ustedes cuando Jesucristo venga [apocalupsis].” (1 Pedro 1: 7, 13; PDT)
“Más bien, alégrense de compartir los sufrimientos de Cristo para que estén llenos de alegría el día en que él aparezca [apocalupsis] en su gloria.” (1 Pedro 4:13, PDT)

CONCLUSIÓN

Si llegaste hasta este punto, ¡Te felicito! Has demostrado que no eres solo un pensador casual sobre estas cosas. Y creo que ahora puedes estar de acuerdo en que la evidencia de que el rapto no ocurrirá hasta el final de la gran tribulación es bastante sustancial. Puede que no estés totalmente convencido, pero probablemente al menos admitirás que la evidencia es sólida. Siendo ese el caso, uno podría preguntarse, ¿cuál es la aplicación práctica de esta verdad? Bueno, por un lado, podemos estar un poco más sobrios sobre nuestra estimación de lo que nos espera. Bien podríamos concluir que es posible que necesitemos “moderar” un poco la visión optimista desenfrenada de que solo continuaremos prosperando y disfrutando de la abundancia material de esta vida hasta que Jesús venga y nos lleve a la mayor abundancia de gloria en la próxima.

Hay cristianos en el mundo que aun hoy ya están experimentando persecuciones significativas y pruebas ardientes. Pero los cristianos que viven en bolsas de abundancia material, como en Europa y Norteamérica, o que por lo menos disfrutan de relativa paz y tranquilidad, como es el caso de Latinoamérica, necesitan darse cuenta de que las cosas podrían cambiar radical y dramáticamente en un período muy corto de tiempo. La pregunta es: ¿Está usted y sus seres queridos preparados para la posibilidad de un tiempo intenso de tribulación? Incluso los pretribulacionistas acérrimos necesitan vivir con la conciencia de que, al menos para ellos personalmente (si no es para todo el mundo), las cosas podrían volverse muy difíciles de repente. El libro de 1 Pedro merece un estudio minucioso a este respecto. Él escribe:

“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.” (1 Pedro 4:12)

Y Pablo añade:

Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.” (2 Timoteo 3:12)

Me temo que muchos cristianos no están totalmente preparados para estas pruebas ardientes. Y tú, ¿Cómo te preparas? De suma importancia es la preparación espiritual y emocional. ¡Por favor no esperes hasta que la tribulación esté sobre nosotros para comenzar a prepararte! Se necesita tiempo para asimilar las verdades de la Palabra de Dios que nos respaldarán durante los tiempos difíciles. Dios nos da todos los recursos que necesitamos para enfrentar la persecución e incluso la muerte por amor a Jesús. Muchos creyentes han sellado su testimonio con su sangre. Pero estaban espiritual y emocionalmente preparados.

También es posible que desees considerar una cierta cantidad de preparación física. ¿Qué harías si de repente se hiciera realidad que la única forma de comprar y vender sería negar el señorío supremo de nuestro Señor Jesucristo? ¿Crees que eso nunca podría suceder? La Biblia dice que viene un momento en el que esto sucederá. Una cierta cantidad de preparación física podría permitirte a ti y a tus seres queridos ser testigos de Cristo por un período de tiempo más largo de lo que de otra manera sería posible. Si eres un verdadero cristiano, ¡finalmente lo superarás! Dios te permitirá ganar, a través del Señor Jesucristo. Pero hay ciertas recompensas por estar preparado. Aquellos que estén preparados lo alabarán porque Él les permitió hacerlo. ¡Dios tiene la intención de convertirnos en vencedores! ¡Y Él proporciona todo lo que necesitamos para mantenernos firmes hasta el final! ¡Que Dios te bendiga rica y poderosamente mientras continúas estudiando Su Palabra!

“Luego oí en el cielo un gran clamor: «Han llegado ya la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios; ha llegado ya la autoridad de su Cristo. Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte. Por eso, ¡alegraos, cielos, y vosotros que los habitáis! Pero ¡ay de la tierra y del mar! El diablo, lleno de furor, ha descendido a vosotros, porque sabe que le queda poco tiempo».” (Apocalipsis 12: 10-11, CST)

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